Con este título, nos envía un anónimo este comentario. No nos sorprende ni el título ni su contenido. No sería la primera vez. Agradecemos una vez más, vuestra colaboración
Aparece colgado en la página oficial del COP Valenciano un informe supuestamente elaborado por el Consejo de Colegios Profesionales de Psicología, donde muestra la información sobre la nueva profesión de Psicólogo General Sanitario y el procedimiento de acceso a tal profesión, según marca la legislación vigente (Ley 22/2011, Ley General de Salud Pública).
Digo “supuestamente” porque en la propia página oficial del CGCOP no aparece tal enlace ni información, ni parece que en ningún otro COP Autonómico, por lo que no sé si debemos entender que tal documento ha salido realmente del COP Valenciano, y su decano (a la sazón Decano del CGCOP) confunde “cargo Unipersonal” con “cargo Omnipotente”, y la Junta de Gobierno del CGCOP no tiene funciones de gestión ni decisión. Esperemos que no sea así, y que simplemente el COP CV sea el más madrugador (aunque poco elegante, que las formas son las formas).
De todos modos, lo anterior es un mero chascarrillo (aunque significativo, porque nos habla de los modos de funcionamiento de una organización colegial) comparado con la lectura detenida de tal documento.
En concreto, es la repetición en varios lugares del documento de una realidad, mezclada con un deseo, y que a fuerza de repetirlo, pretenden que se haga realidad. Para muestra un botón (pag. 5): “la Ley aprobada ha establecido un periodo de tres años, hasta octubre de 2014, para que los psicólogos que cumplan ciertos requisitos puedan realizar actividades sanitarias y registrar sus consultas como centros sanitarios. Por tanto, aunque todavía no tienen la consideración de psicólogos generales sanitarios, de hecho tienen ya la consideración implícita de profesionales sanitarios.” (se está haciendo referencia aquí a la Ley de Economía Social, actualmente en vigor).
Entiéndanme bien: no estoy mostrando un rechazo a que los profesionales ya licenciados en el momento de creación de esta nueva profesión y ya ejerciendo como profesionales de la psicología no puedan homologar este nuevo título, si cumplen una serie de requisitos (que se conocerán en su momento), y que no tengan que realizar necesariamente un Máster sanitario, para el cual es evidente que no habrá tantas plazas como demanda generada.
Lo que me parece sorprendentemente irresponsable es que el COP tergiverse la interpretación de la Ley, hablando de un reconocimiento implícito de profesional sanitario (cuando la Ley determina claramente el modo de acceso a través del Máster y sólo a través de él) y generando, UNA VEZ MÁS, unas expectativas a los interesados, que tal vez no se cumplan. Habida cuenta de que ya han rechazado, en la elaboración de la Ley 33/2011, sus propuestas. Tocaría, en este momento, ser extremadamente cautos con la información que se les da a los colegiados.
Esto es una lectura optimista. Deberían haber marcado una diferencia clara, por ejemplo en distintos documentos, entre la información actual sobre esta nueva profesión (tal como la anuncian en ese enlace: definición, requisitos de acceso…) y lo que al COP le gustaría que fuesen las cosas, y los pasos que pretenden dar para conseguir esto.
Es un sencillo ejercicio de responsabilidad colegial.
La lectura desconfiada (basada en la experiencia de muchos años sobre el COP) hace preguntarse si no estamos, una vez más, ante una inmensa CORTINA DE HUMO. Del estilo de “toda la psicología es sanitaria” o “con el certificado colegial te darán el título de especialista en psicología clínica”.
Y de nuevo los certificados (en este caso, de itinerario curricular y/o formación posgraduada en las áreas PETRA, personalidad, evaluación y tratamiento psicológicos) que ¡vaya, casualidad! este mismo COP CV ha anunciado a bombo y platillo que se encargará de emitir en colaboración con la Consejería de Sanidad pertinente.
Vamos, que esto no suena a nuevo, sino todo lo contrario: una pelea en la que buscarán la complicidad de aquellas personas que necesitan ese título, por el que estarán dispuestas a movilizarse, a salir a la calle, con las esperanzas y todo el convencimiento de que lo que piden es de justicia (porque así lo repetirá machaconamente el COP), y ante lo que intentarán esconder su mala gestión de muchos años. Típica estrategia política: buscando el enemigo fuera no vemos lo que sucede en nuestra propia casa.
A todo esto: atrás habrán quedado los estudiantes y los solicitantes al título de especialista en psicología clínica, y que se les denegó. A estos últimos, parece que ya no se les apoya (si no es para pedir el nuevo título profesional).
¡Qué tiempos vivimos!